Por: Julio Sánchez Pasos
4 de enero de 2026
Río Rico, Az– Ha pasado más de un año desde que el joven potosino Jacobo Hernández Rubio fuera baleado en el abdomen durante un asalto en Homerville, Georgia, mientras regresaba de las extenuantes jornadas de construcción de techos. Hoy, la realidad de Jacobo no solo es una batalla contra la muerte —dependiendo de una cirugía de trasplante multivisceral para poder sobrevivir— sino una lucha contra la indiferencia criminal de la clase política mexicana en el exterior.
El desprecio de los «Diputados Migrantes»
Mientras Jacobo languidece con el abdomen abierto en una cama de hospital, la lista de legisladores que dicen «representar» a los mexicanos en el extranjero destaca por su absoluta indolencia. Los diputados plurinominales, cómodamente instalados en sus curules, han demostrado una ineptitud que raya en lo inhumano.
Nombres como Aniceto Polanco Morales, Roselía Suárez Montes de Oca, Olga Leticia Chávez Rojas y Nadia Yadira Sepúlveda García figuran en la lista de la ignominia; se les acusa de ser figuras decorativas y turistas político con pasaporte diplomático hoy, que han ignorado el llamado de auxilio de un connacional que entregó su salud a las labores del campo primero y después a la industria de la construcción estadounidense. A ellos se suma Maribel Solache, cuya gestión ha pasado desapercibida para quienes realmente necesitan protección consular, aportando únicamente menciones a la prensa de sus viajes al vaticano como parte del séquito del diputado sindicalista charro Pedro Haces.
Mención aparte merece la diputada Damaris Silva Santiago, de quien se señala que, mientras un joven mexicano se debate entre la vida y la muerte, parece estar más ocupada en sus asuntos personales y su reciente vida matrimonial con su pareja de origen cubano, que en atender las crisis humanitarias de quien dice representar a pesar de autonombrarse «diputada migrante zapatista»
Limosnas ante la tragedia
La indignación crece al observar la respuesta de la senadora plurinominal Karina Ruiz, cuya «gran acción» ante una emergencia que requiere cientos de miles de dólares en cirugías fue la donación de 100 dólares. Esta cifra es considerada por la comunidad migrante como un insulto y una muestra de la desconexión total entre los representantes «Plurís» y el significado real de la comunidad que la senadora dice representar.
Cancillería y Embajada: Los restos del Neoliberalismo
La estructura diplomática tampoco ha movido un dedo. El Dr. Juan Ramón de la Fuente, ex-canciller de perfil neoliberal, y el embajador Esteban Moctezuma, señalado por su pasado zedillista, han mantenido una postura de silencio burocrático, como se puede comprobar ante su infame silencio pues ni siquiera en internet se localizó una postura oficial de su parte ante la tragedia de Jacobo, habiéndose encontrado en el motor de búsqueda de Google CERO menciones al respecto Bajo sus gestiones, la protección consular se ha convertido en un infame trámite de ventanilla que ignora casos de vida o muerte como el de Jacobo.
Un llamado desesperado
A enero de 2026, Jacobo Hernández Rubio sigue necesitando un permiso humanitario urgente para que su familia pueda cuidarlo y, sobre todo, una intervención diplomática real que garantice el acceso a los trasplantes que necesita mediante una carta de buena fe que debería ser tramitada de manera diplomática.
Aunque el expresidente Andrés Manuel López Obrador se refirió a la importancia de la diáspora mexicana en los Estados Unidos al nombrarlos los «héroes sin capa» y prometer el 1o de diciembre del 2018 dentro de los 100 compromisos de gobierno (https://amlo.presidente.gob.mx/100-compromisos-de-gobierno/ ) letra muerta, en el compromiso 96 que dice: «… Como nos comprometimos, los 50 consulados que México tiene en Estado Unidos se van a convertir en defensorías para la defensa de migrantes. Vamos a defender los derechos humanos de nuestros paisanos…»,
Al mismo tiempo la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo fue puesta en conocimiento en la mañanera del 3 de noviembre del 2025 por el periodista Alejandro Alemán de la red de enlace MexAmerica que el canciller Juan Ramón de la fuente afirmó sic»… Bueno, el cónsul lo está viendo…» Ante esto a la presidenta le bastaron 10 palabras para deshacerse del cuestionamiento, sic: «lo revisamos con gusto. Nos das ahora todo el nombre…»
La pregunta que queda en el aire para los legisladores pluris migrantes y diplomáticos mencionados es: ¿Cuántos connacionales más deben morir para que la «representación migrante» deje de ser un botín político y se convierta en servicio humano?.
Julio Sánchez Pasos es periodista y documentalista fronterizo con más de 38 años de experiencia Egresado de la Escuela de Ciencias de la Comunicación de la Universidad de Sonora, con trabajos como corresponsal de diásporas en conflictos en medio Oriente, los Balcanes y Suramérica así como su labor documentalista en nuestra frontera común desde 1989. Actualmente es director del portal Irreverente Noticias
